INVOLUCIÓN

INVOLUCIÓN

INVOLUCIÓN

Nico Montero

El ser humano sigue su camino de involución hacía la destrucción de su entorno y de sí mismo

Estos días asistimos con pesar a las tristes imágenes que abren los telediarios y son portada de los grandes noticiarios. España arde sin control con una serie de incendios que afectan principalmente a Castilla y León, Extremadura, Galicia y Cataluña. Todo hace presagiar unos próximos días muy complicados, con el fuego avivado por las altas temperaturas y las fuertes rachas de viento. En lo que llevamos de año, se han calcinado en España 80.000 hectáreas, un drama que afectará a varias generaciones. La tragedia mayor es la pérdida de vidas humanas, como ha sucedido en Zamora, donde han fallecido un brigadista en acto de servicio, un ganadero que pastoreaba sus reses, además de otra persona desaparecida.

El índice que mide el riesgo meteorológico de fuego en España ha crecido un 23% en 40 años. La clave: temperaturas altas y poca lluvia que influyen en la sequedad de las plantas, combustible para que los bosques ardan. El cambio climático y el abandono rural son algunas de las causas detrás de unos incendios que, de no poner remedio de inmediato, serán cada vez más grandes y destructivos. Se ha establecido un peligroso círculo vicioso del cambio climático y los incendios forestales. En primer lugar, el cambio climático favorece las condiciones para la propagación de grandes incendios: temperaturas más altas, olas de calor, sequedad y aridez. Por otro lado, las temporadas de alto riesgo de incendios se alargan cada vez más y se registran grandes incendios que emiten CO2, al liberar gran cantidad de carbono almacenado por los árboles durante décadas o siglos. A su vez, las emisiones de CO2 que provocan los incendios crecen al arder cada vez más extensiones de monte, durante más tiempo y más frecuentemente. Y para cerrar el círculo, los gases de efecto invernadero que se han generado durante los incendios alimentan la crisis climática que favorece la extensión del fuego. En definitiva, el cambio climático conlleva una peligrosa combinación de temperaturas altas y escasas precipitaciones que influyen en la sequedad de las plantas. Y así se convierten en combustible para que, si salta la chispa, los bosques ardan virulentamente.

Para evitar los incendios y sus consecuencias, tanto brigadas forestales como técnicos medioambientales piden una mejor gestión de los montes. Además de la falta de prevención, denuncian que los medios para atender los fuegos son insuficientes. Los incendios que se están produciendo se podrían apagar en las primeras horas si hubiera medios adecuados.

Para colmo, la ignición en España está provocada muy mayoritariamente por los humanos. En torno al 75% de estos se inician por negligencias y el resto intencionadamente. Entre las negligencias, la mayoría se producen al quemar restos agrícolas y forestales que escapan al control. Otros de los incendios negligentes comienzan al manejar maquinaria cuando las condiciones son de riesgo.  Y en algunos casos, se busca simplemente causar daño o son el resultado de un trastorno mental.

A la luz de todo esto, ¿Quién está detrás del cambio climático, de los incendios, de la deforestación, del efecto invernadero? No busquen en Marte, ni consideren que se trata de una venganza de la naturaleza, ni crean que es un castigo divino. Es clara y distintamente fruto de la estupidez humana. El ser humano sigue su camino de involución hacía la destrucción de su entorno y de sí mismo. Para más inri, la maldita guerra de Putin y su amenaza de cortar el gas, pone sobre la mesa la opción de carbonizar más Europa, en detrimento de las energías renovables y perpetuando así el daño y el desequilibrio ecológico. Aun estamos a tiempo. Hace falta algo más que voluntad política, hacen falta líderes económicos y políticos que apuesten definitivamente por la sostenibilidad, y también es crucial la responsabilidad individual de cada ser humano en su gestión cotidiana de los recursos. Es la hora de una respuesta global y personal en la que nos jugamos el futuro de nuestros hijos.

RECREACIÓN, LA NUEVA CANCIÓN DE NICO MONTERO

RECREACIÓN, LA NUEVA CANCIÓN DE NICO MONTERO

Estamos de estreno!!! Hoy lanzando «Recreación» El himno que he compuesto para el XXXI Capítulo General de las Filipenses. El lunes 11 de Julio estaré en Barcelona para dar un concierto en la inauguración del Capítulo y estrenar la canción. Un tema que nos alienta a recuperar la esencia de la vocación recibida.

La vuelta a casa

La vuelta a casa

La vuelta a casa, Nico Montero

Publicado en La Voz de Cádiz, 24-06-2022

Y para que el sonido del timbre, o la canción de salida, o la vieja campana de toda la vida, tuvieran aún más significatividad y valor, una ola de calor ha convertido la despedida de los colegios en una liberación de la angustiosa condena de soportar temperaturas de 35 grados en algunas aulas de la provincia, más parecidas a barracones de la vieja mili que a cuidados espacios de aprendizaje. Y mientras no se climaticen las aulas, los inviernos serán duros y los veranos insufribles. Con solidaridad, en la Consejería de Educación y en sus despachos y en las Delegaciones Territoriales de Educación, deberían desinstalar los aparatos de aire acondicionado donde los haya, dando ejemplo en primera persona de coherencia con los usuarios y los abnegados subordinados docentes.

Sea como sea, ahora empieza una nueva campaña, y no es la de la vuelta al cole de El Corte Inglés. Esa empezará en el mes de agosto para fastidiarnos a todos el descanso veraniego y recordarnos desde primerísimos de agosto que se acaba lo bueno. Siempre me pareció de mal gusto la impaciencia de los gestores de las grandes superficies. Que manía de adelantarlo todo y llevarnos a todos por el embudo. En octubre, cuando aún estemos de “playeo” por el estirado verano que se va consolidando con el cambio climático, ya querrán que nos compremos bufandas y guantes de lana. Que cansinos.

A lo que íbamos. Estamos en la Campaña de “La vuelta a casa”, y no es aquella nostálgica y sentimental de “vuelve a casa por Navidad”, o alguna patrocinada desde el departamento de marketing de alguna multinacional.  Es la campaña de la cruda realidad que se impone: la de miles de niños y adolescentes que días atrás pasaban toda la jornada mañanera en los centros educativos, y muchas tardes de actividades extraescolares, y ahora vuelven a pulular por los hogares con una intensidad y una carga horaria desacostumbradas.  

Llegados a este punto, ante lo irremediable de la circunstancia, a los padres y madres, abuelos y abuelas, familias en general, solo les queda una opción: o aliarse con las vacaciones para que sean una oportunidad satisfactoria para todos, o convertir el verano en una pesadilla mayúscula, digna de una película de terror, terminando como el rosario de la aurora, con un desgaste y sopor asfixiante. Con razón, en el verano se producen la mayor parte de las rupturas matrimoniales. Ojo con eso, vamos a cuidarnos un poco para salvar los muebles, si es posible.

No vamos a dar aquí consejos de cómo vivir el verano, como en los panfletos de autoayuda, pero sí creo que el cambio de ritmo estival es muy necesario y aprovechable, ya que genera la oportunidad de que en ese nuevo tempo decelerado en el que rebajamos las pulsaciones, podamos ver y contemplar a nuestra gente de otra manera. El verano es un escenario para encontrarnos con los nuestros en un contexto diferente, un tiempo diferente y un ritmo vital diferente. A veces, cambiar de perspectiva ayuda a ver mejor las cosas, a comprenderlas mejor, a sentirlas mejor. Por eso, el verano, más allá de los viajes, experiencias y actividades lúdico-festivas del innumerable catálogo de opciones, puede ser un viaje hacia la gente que amamos y de la que lo cotidiano nos aleja por otros intereses y compromisos que nunca son más importantes que ellos. Quizá el verano sea la oportunidad de hacer justicia y poner a nuestras familias y amigos en el centro de nuestra vida. Eso es irremplazable y sumamente necesario, y no nos lo vende ninguna agencia de viajes y ningún Resort todo incluido. ¡Feliz verano a todos!

CARGADOR UNIVERSAL

CARGADOR UNIVERSAL

CARGADOR UNIVERSAL

Nico Montero

Hay casas donde hay más cargadores que personas. Por fin la Unión Europea pone un poco de sentido en todo este despilfarro de cables que inundan los cajones de tantos hogares. La propuesta nos permitirá comprar nuevos dispositivos sin tener que adquirir un cargador adicional y evitar así acumular 11.000 toneladas al año de residuos electrónicos.

Siendo una buena noticia, no deja de ser significativo lo eficaz que se vuelve Europa para acordar ciertos asuntos. Para otros temas, se avanza lento y en algunos casos, el acuerdo se vuelve inexistente. Ojalá haya acuerdos en temas de gran calado como la crisis de los precios energéticos, la descarbonización de la economía, la limitación del poder de las plataformas de Internet, la recuperación económica amenazada por la inflación, la actual crisis de suministros, la tan reclamada independencia judicial, los avances en la negociación del Pacto europeo de Migración y Asilo y, por último, las acciones para seguir luchando contra la pandemia, facilitando dosis de vacunación en países sin recursos.

Pero volviendo a la carga con esto de los cargadores. Los móviles se han vuelto una prolongación de la mano y ya no sabemos vivir sin ellos. Nos hemos convertido en “Homo Móvil”, cada vez más encorvados y absortos en una mini pantalla que nos cautiva. Marc Masip, psicólogo y experto en adicciones, afirma en su último estudio que un 75% de la población mundial afirma tener dependencia al móvil. España es el país europeo con más adicción adolescente a la Red, el 21,3% de los adolescentes la padecen, mientras que la media europea se sitúa en un 12,7%.

Todo esto es preocupante cuando se torna en adicción, que como todas, tiene su propio síndrome de abstinencia, con cambios de humor y alteraciones nerviosas en ausencia del mismo. El móvil se ha convertido en una vía de evasión de la cruda realidad cotidiana, y cuando nos conectamos a la pantalla de nuestro teléfono perdemos el mundo de vista. Nos olvidamos de todo lo que nos circunda y se difumina la noción del tiempo. Mientras navegamos, ignoramos a las personas que tenemos delante y toda nuestra atención se concentra en el universo internauta en el que nos sumergimos. El tiempo avanza descontrolado, y uno empieza a bucear por las redes sociales a las diez de la noche y cuando se percata, ya son las doce.

Pero lo peor es que se está creando una sociedad adolescente basada en una comunicación entre pantallas, en detrimento de la habilidad social para interrelacionarse con los del entorno. Un colega director me contaba que se entrevistó con una familia para proponer una medida sancionadora a un alumno que usaba continuamente el móvil en clase, pese a todos los avisos y llamadas de atención. Le propuso a la familia que en vez de una expulsión, privaran del móvil a su hijo y lo dejaran custodiado en el centro durante tres días. La familia optó por la expulsión, porque según ellos, iba a ser imposible soportar a su hijo sin móvil tres días.

Llegados a este punto, con este panorama y sin ánimo de ser cargante, pidamos a los dioses de la vieja Europa que lluevan mares de cargadores sobre las ciudades, que rebosen las baterías de los móviles que nos inmovilizan, que siga el proceso de idiotización global bajo el tótem sagrado del cargador universal, nuevo objeto de culto de la incipiente religión digital…

Dejando a un lado la exageración irónica de la última parrafada, y siendo justo y equilibrado, la transformación digital es útil y necesaria. No estamos contra los móviles, ni contra las redes, ni contra las plataformas, que también unen, sirven y crean lazos, pero estemos alerta contra su mal uso, la dependencia y el daño en las relaciones que puede provocar su hegemonía descontrolada en nuestras vidas. Si de algo hay que cargarse es de razones para vivir y de mucha solidaridad. A ver cuando inventan un cargador universal que nos haga mejores personas y más empáticos.

¡¡ESTRENO!! JOVEN LEVÁNTATE, LA CANCIÓN DE NICO PARA LA PEREGRINACIÓN A SANTIAGO

¡¡ESTRENO!! JOVEN LEVÁNTATE, LA CANCIÓN DE NICO PARA LA PEREGRINACIÓN A SANTIAGO

La canción de Nico Montero, con geniales arreglos musicales de Gerson Daniel Perez nace de su corazón salesiano y en sintonía con el movimiento juvenil salesiano, y la pastoral juvenil en la que siempre ha estado involucrado. Es un regalo sin más pretensión que sumar música y fe en la Peregrinación a Santiago. Tiene la habilidad de recoger con coherencia e íntegramente y fielmente el lema de la Peregrinación “Joven, levántate y sé testigo. El Apóstol Santiago te espera”. Con una letra muy cuidada y llena de matices, y una música de gran pegada, nos adentra con fuerza y profundidad en el camino de Santiago, que es también un camino hacia nosotros mismos, en el que se abren puertas y ventanas a la presencia del Dios de la Vida que sale al encuentro. Disfrútalo. Es tuyo.