Me dejé caer por allí y me tope con Nico y Migueli

Me dejé caer por allí y me tope con Nico y Migueli

Había escuchado alguna canción de Nico, especialmente una que se titula «Credo», que siempre me ha parecido una canción redonda. Hoy, por primera vez, iba a presenciar un directo del autor, y, diciendo la verdad, tenía mis dudas, porque a veces, estos conciertos de música religiosa, son malos tragos para los que no cantamos, pero amamos la buena música. Estaba allí, porque mi novia, que de esto sabe más que yo, debe tener hasta las canciones que Nico no ha publicado, porque se las sabe todas. A eso de las 10.15, tras una breve presentación, Nico salió al escenario, y la verdad, en dos minutos, se metió al aforo en el bolsillo. Tengo que reconocer, que hasta a mí, que para esto soy muy distante y reservado, me hizo sonreir.

En dos minutos, desmontó mis prejuicios, rompió las barreras, destapó su humanidad, su sencillez, su humor, su arte…. me cautivó.

En dos minutos, cantó, fuera de micro, una estrofa contundente, y su voz empapó cada metro cuadrado con una potencia y una autoridad aplastante… Jamás escuché una voz tan prodigiosa, y a la vez tan cálida.

En dos minutos, entré en su mundo y él en el mío, y descubrí que Dios habla a través de las personas, y que se sirve de hombres como Nico para sacarnos de la rutina, de los silencios, del costumbrismo, y abrir puertas de reflexión, sensaciones…

Ya en ambiente, cuando se habían desplegado reflexiones y canciones muy vivas y lejos de la ñoñería, apareció en escena, desde una butaca del final, MIGUELI. Se ve que estaba allí, como uno más, atestiguando el arte de su amigo Nico, que le reclamó subir al escenario, y entonces, allí mismo, Migueli, suscribió el manifiesto vital de Nico, y nos cantó, como sólo él sabe hacer, con ese peculiar timbre y cadencia, gestado en tantos conciertos vitales.

Fue una sorpresa, un regalo. Por partida doble, me sentí interpelado y afortunado de haber participado de un momento que no me dejó indiferente. Gracias a los dos.

Sergio Contreras, Madrid.

3000 personas en el concierto de Pamplona

3000 personas en el concierto de Pamplona

Más de tres mil personas participaron el 4 de Agosto en el Macro-Concierto del primer “Encuentro Nacional de Jóvenes”, celebrado del 4 al 6 de Agosto en Pamplona.
El concierto, organizado por Trovador, fue una atrevida apuesta por acercar el Evangelio y la buena noticia a través de la música, desde un punto de vista profesional y una cuidada puesta en escena. De una impecable producción, hay que resaltar el esfuerzo que todo el equipo de Trovador han realizado, desde tres meses antes del concierto, para que todo saliese lo mejor posible, para gloria de Dios.
Nico, Luis Enrique Ascoy y Migueli fueron los encargados de animar el concierto, que tuvo lugar en el parque Yamagutchi de Pamplona. Más de 80.000 watios de luz y sonido, una pantalla gigante y un increíble escenario fueron el marco incomparable para lo que para muchos ha sido el concierto del año.
El concierto, ademas, contó con la participación de: Kiki Troia (teclista, arreglista y cantante católico argentino, con una importante carrera), Jonathan Narvaez (guitarrista, compositor y tambien arreglista católico de infinidad de artistas especialmente dentro del ambito de la musica cristiana), Paco Martínez (teclista del grupo Ruah de Murcia) y Hector (bateria del grupo Ruah de Murcia), además de José Luis (mexicano afincado en España y habitual bajo de Martín Valverde, con un increible curriculum de grabaciones y conciertos acompañando a artistas de primera talla).
En los coros participarón Marisol, Virginia, Izaskun y Diego, del grupo Egunsentia, con más de 5 trabajos publicados y 300 conciertos en las maletas, que supieron adaptarse a cada uno de los temas, y levantar también el ánimo del publico.

Eran las 10:30 de la noche cuando se encendieron las luces del escenario. Nico fue el encargado de abrir el concierto, una canción “a capella” (Sólo soy una pobre voz) fue el comienzo de un concierto vivo, alegre, en el que no faltaron canciones como “Cristo Vive”, “El señor es mi pastor”, y otras tantas, todas coreadas por la gente.
El peruano Luis Enrique Ascoy fue el segundo invitado de la noche, canciones como “Generación zanahoria”, o “Sonríanos, padre” acercaron los sonidos más calidos de la noche con ritmos peruanos, salseros, que hicieron que la concurrencia no parara de saltar y moverse.
Migueli fué el tercer y ultimo invitado de la noche, donde no faltaron canciones como “Jesus de Nazareth”, “Titulitis”, hasta  un total de 9 canciones que dieron paso al cierre del concierto, en el cual los 3 artistas cantaron y compartieron canciones, como “Yendo contigo”, “Tengo Fe” y “No nos callarán”.

Para los que hemos podido ver el entramado del concierto, y toda la preparación hay una cosa, que si nos gustaría destacar: la gozada que ha sido para cada uno de los que hemos estado ahí, el poder compartir con artistas de la talla de los allí presentes algo que va más allá de lo puramente artístico, y es el poder sentir, que todos participábamos de algo que nos acercaba y nos unía mucho más que el amor a la música, que es el amor a Jesús, al vivir la alegría del sentirnos hermanos, pueblo y comunidad. Apenas un minuto después de que se apagaron las luces, todos los artistas se unieron en continuos abrazos, y muestras de agradecimiento a Dios, motor y conductor de este concierto.